¿Falta de deseo sexual? ¿Cómo puedo recuperarlo?

Podríamos describir el deseo sexual como ese impulso, emoción o ganas que nos mueven a tener un encuentro sexual con otra/s persona/s. Es la motivación interna a la búsqueda de contacto e interacción sexual con el fin de sentir placer y disfrutar de relaciones íntimas.

Cada persona experimenta la vivencia del deseo de manera diferente, pero lo que está claro es que el deseo sexual no es una emoción estática, sino que va cambiando durante las diferentes etapas de nuestra vida. La intimidad sexual puede variar dependiendo en la fase del ciclo vital en la que nos encontremos, por ejemplo, después de un embarazo con todos los cambios hormonales y el periodo de lactancia puede contribuir a que cambie el deseo sexual. Así como los estados emocionales de estrés, como un despido laboral, pueden provocar disminución o falta total de libido. Son muchos los factores que pueden influir y es totalmente normal que pasemos por etapas que tengamos menos deseo.

Me parece importante señalar que cada persona tiene unos ritmos, aceptar los nuestros y respetar el de los demás es fundamental para no sentir culpa y malestar. No existe una “cantidad exacta” de las relaciones sexuales que debemos mantener para sentir satisfacción sexual. Lo valioso es encontrar un equilibro en el que ambas partes de la pareja se sientan bien.

Aceptando nuestras emociones y tiempos, si tenemos ganas de aumentar las relaciones sexuales, pero aun así nos está costando un poco conseguirlo hay varias cosas que podemos hacer:

  • Lo primero y más importante es buscar tiempo. Encontrar ratitos que dedicar a nuestra sexualidad. Si vamos con prisas no vamos a poder disfrutar.
  • Comunicación en la pareja. Es imprescindible hablar de sexo con nuestra pareja. ¿Realmente conoce lo que nos gusta en la cama? ¿Y tú lo que le gusta a él o a ella? Ya es hora de hablar de vuestras preferencias.
  • Incluir nuevos estímulos. Alimentar el cerebro de fantasías va a ayudar a aumentar el apetito sexual. Y hay muchas maneras de hacerlo, con películas de contenido erótico, novelas eróticas, escribir o recordar nuestras propias experiencias sexuales que nos excitaron mucho en su momento…
  • Probar a introducir en nuestras relaciones sexuales nuevos juguetes y juegos que nos ayuden a salir de la rutina (vibradores, posturas, masajes con aceites especiales, lugares nuevos, mensajes, disfraces…)
  • También hay que tener en cuenta otros factores que nos ayudan a mantener el deseo sexual activo como llevar una buena alimentación, hacer deporte, dormir bien y cuidar nuestra salud mental (trabajar la autoestima, ansiedad…).

 Si nuestra libido sufre muchos altibajos y nos está generando malestar la falta de deseo sexual o no entendemos por qué ya no tenemos esas ganas de mantener relaciones, no dudes en pedir ayuda a un/a profesional de la sexología.